lunes, 13 de junio de 2016

La Bolsa de Valores y su funcionamiento

Antes de entender el funcionamiento de la bolsa de valores debemos definirla como los mercados especializados, en los cuales, se llevan a cabo transacciones de títulos con valor susceptibles de oferta pública por medio de casas de bolsa. 
Teniendo en cuenta lo anterior, se puede enfatizar en el funcionamiento del mercado de valores, el cual significa la compra de una parte de una empresa, que pueden utilizarse de diferentes maneras generándole beneficios a los inversores que usarán las noticias de la bolsa y el software de comercio para obtener beneficios aún mayores. 
 Con referencia a la relación existente, entre el mercado de valores y la empresa, es que todas las empresas requieren de las acciones para subsistir, pues estas representan el aumento y la disminución de precio dependiendo el lugar en que se encuentra, por esta razón se compran acciones cuando  se encuentran a un bajo precio y se venden estando a un alto precio a razón del posicionamiento de la empresa en cuestión.
 Un punto muy importante en este tema es la obtención de beneficios, tales como, la generación de contactos y las asociaciones que ayudan al crecimiento de su inversión de manera segura.
 A manera de conclusión se puede observar el mercado de valores como un mercado financiero muy importante tanto para el desarrollo de la empresa como para el beneficio del inversor, es decir, que genera un beneficio para las dos partes. 

El mercado de bonos

El mercado de bonos es uno de los dos principales tipos de mercados financieros junto con la bolsa de Valores. Sin embargo, en esta ocasión nos adentraremos en el primero con el fin de que quede clara su estructura y su funcionamiento.
Los mercados de bonos cuentan con una estructura descentralizada, lo cual genera costes más altos y menos liquidez. En este tipo de mercado financiero, juegan un rol muy importante los inversores institucionales, el gobierno, las empresas  y los individuos. La mayoría de la emisión de bonos que se encuentran en circulación está en manos de instituciones como los fondos de inversión, los fondos de pensiones y los bancos. 
Los principales emisores de bonos son agentes económicos que necesitan sumas de dinero, como las grandes empresas. Del mismo modo, los principales inversores en este tipo de mercado son los agentes económicos que mayores sumas de dineros manejan, ya sean fondos de pensiones, fondos de inversión o fondos soberanos, entre otros. 
En cuanto a los bonos, se pueden definir como un certificado que especifica las obligaciones del prestatario para con el titular del bono. El bono podría entenderse como un pagaré, ya que éste también identifica el momento en el cual se devolverá el préstamo, lo que recibe el nombre de fecha de vencimiento, y el tipo de interés que se pagará periódicamente hasta esa fecha. El comprador del bono entrega su dinero a la empresa vendedora a cambio de recibir intereses y de recuperar finalmente la cantidad prestada, conocida como principal. 
Las tres características principales de estos tipos de certificados de deudas son: la duración, el riesgo de impago y el tratamiento fiscal. La duración alude al tiempo que transcurre hasta que se venza el bono; ésta es, en gran parte, uno de los determinantes más importantes de los tipos de intereses. De acuerdo a su duración, se podrán encontrar bonos a corto y a largo plazo, siendo los últimos los más arriesgados, puesto que los titulares deben esperar más tiempo para recuperar su dinero; lo anterior hace que los intereses de los bonos a largo plazo sean más altos que los de a corto plazo. Por otro lado, el riesgo de impago es la probabilidad de que el prestatario no pague  algunos intereses o el principal, lo que se denomina impago. Algunas veces los prestatarios pueden no pagar o no pagan sus préstamos declarándose en quiebra. Gracias a esto, cuando los titulares de bonos consideran que el riego de impago es más elevado, exigen un tipo de interés más alto que les compense dicho riesgo. Por último, hallaremos el tratamiento fiscal, el cual hace referencia a la forma en que la legislación tributaria trata los intereses que genera. Los intereses de la mayoría de los bonos son renta imponible, por lo que su titular tiene que pagar una parte de sus intereses en impuestos sobre la renta.
Lo anterior, nos conduce a considerar de gran importancia el rol que juega el tiempo, los intereses y el riesgo de impago en la producción de bonos.



Conceptualización

El Mercado Financiero puede considerarse como un haz de mercados en los que tienen lugar las transacciones de activos financieros, tanto de carácter primario como secundario.
 Los primeros suponen una conexión directa entre lo real y lo financiero; además, sus mecanismos de funcionamiento se interrelacionan según los plazos y garantías en cuanto al principal y su rentabilidad real (tipo nominal menos la tasa de inflación). Los segundos, proporcionan liquidez a los diferentes títulos. Para ello, los mercados secundarios deben funcionar correctamente, dado que a través de ellos se consigue que el proceso de venta de las inversiones llevadas a cabo en activos primarios (desinversión por parte de los ahorradores últimos) se produzca con la menor merma posible en el precio del activo, y menores comisiones y gastos de intermediación. En ese sentido, la liquidez se subordina a la limitación de constes y reducción de plazos.
 En síntesis, esta labor puede der llevar a cabo, bien sea directamente o bien a través de alguna forma de mediación o intermediación por el Sistema Financiero.